Según un relevamiento realizado por la consultora Inteligencia Analítica sobre 2.252 casos efectivos, el 48,2% de los encuestados señaló a la tarjeta de crédito como su principal deuda, mientras que el 52,1% afirmó que es la obligación a la que destina el mayor pago mensual.
El estudio también reflejó dificultades para afrontar los compromisos financieros. El 62,1% mantiene actualmente algún pago atrasado, mientras que el 77,2% reconoció que durante los últimos seis meses tuvo que recurrir a una nueva deuda para cancelar una anterior.
En cuanto al pago de los resúmenes, apenas el 36% logró cancelar el total de su último resumen. Otro 27,6% pagó más que el mínimo pero menos que el total, mientras que el 18,4% abonó únicamente el mínimo y el 11,8% realizó un pago inferior a ese monto.
De esta manera, tres de cada diez encuestados no alcanzaron a cubrir siquiera el monto necesario para evitar la financiación del saldo. Los pagos parciales dejan deuda pendiente y generan intereses, lo que puede aumentar progresivamente el costo de los consumos.
El informe advierte además sobre un círculo de endeudamiento: entre quienes utilizaron varias veces una nueva deuda para cancelar otra, solo el 25,7% no registra atrasos, frente al 62,3% entre quienes no recurrieron a esa estrategia. Los datos muestran cómo el crédito destinado inicialmente a financiar consumos puede terminar utilizándose para cubrir gastos corrientes y obligaciones anteriores.