lunes 31 de agosto de 2026 - Edición Nº1433

Política | 31 ago 2026

CONCEJO DELIBERANTE

Tasa a los parques eólicos en Olavarría: Aguilera defendió el cobro y cruzó a Galli por el “impuesto al viento”

21:00 |El Concejo Deliberante debate un nuevo régimen para las empresas que generan energía eólica. La propuesta establece una tasa de US$ 5.200 anuales por aerogenerador y una previsibilidad tributaria de diez años. Desde la oposición la cuestionan como “impuesto al viento”, mientras que desde el oficialismo se sostuvo que se trata de una tasa de Seguridad e Higiene que alcanzará a una actividad comercial.


La discusión por la nueva Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH) para los parques eólicos de Olavarría volvió a ocupar el centro de la agenda política local. El proyecto impulsado por el Ejecutivo municipal establece un régimen específico para las empresas que generan energía eléctrica a partir de fuentes eólicas, mientras que desde la oposición se intenta instalar la expresión “impuesto al viento” para cuestionar la iniciativa.

El proyecto elevado por el intendente Maximiliano Wesner crea un código específico para la generación de energía eléctrica mediante fuentes eólicas y establece una tasa de US$ 5.200 anuales por cada aerogenerador, que se convertirá a pesos al tipo de cambio vendedor del Banco Nación. Además, contempla una garantía de previsibilidad tributaria durante diez años, con el objetivo de dar certidumbre a las empresas alcanzadas.

En diálogo con Conexión Moebius, el concejal y presidente del bloque de Fuerza Patria, Federico Aguilera, cuestionó la caracterización de la iniciativa como un “impuesto al viento”. “No solamente que es un error decir que es un impuesto, sino que también es un error decir que es un impuesto al viento”, sostuvo. Y explicó: “Acá no se está cobrando ningún tipo de tributo al viento, sino que a una actividad comercial, una actividad que genera rentabilidad, que es la generación de energía eléctrica”.

Aguilera remarcó que la tasa propuesta se encuadra dentro de la Seguridad e Higiene, un tributo municipal que alcanza a distintas actividades económicas. “Es una tasa que pagan absolutamente todos los comerciantes y todas las actividades que generan servicios en Olavarría. Es decir, que la paga el kiosquero de tu barrio, la pagan las empresas mineras, la pagan los supermercados, la pagan todos, afirmó.

El concejal también sostuvo que la nueva normativa busca establecer una regulación específica para una actividad que anteriormente no estaba contemplada de manera particular en el nomenclador municipal. “Lo que estamos discutiendo en Olavarría es el cobro de una tasa específica para la generación de energía eléctrica a través de fuentes eólicas”, explicó. Según el proyecto, la base imponible no estará vinculada a los ingresos de las empresas sino a la cantidad de aerogeneradores instalados.

Uno de los argumentos centrales del oficialismo es que el esquema no busca desalentar las inversiones. Aguilera aseguró que “ninguna empresa manifestó que se va a ir” y señaló que, por el contrario, continúan desarrollándose nuevos parques eólicos en el distrito. El proyecto establece además que el monto tendrá estabilidad durante una década, lo que, según el oficialismo, permitirá a las empresas contar con previsibilidad financiera.

Para dimensionar el impacto económico, Aguilera puso como ejemplo a Vientos Olavarría, perteneciente al Grupo Techint, que cuenta con 22 aerogeneradores. De acuerdo con sus cálculos, con una tasa de US$ 5.200 por equipo, la empresa abonaría aproximadamente US$ 114.400 anuales, equivalentes a unos US$ 9.500 mensuales. “Una cifra no representa grandes costos para las empresas”, consideró.

La discusión también derivó en un fuerte cruce político con el exintendente, quien cuestionó la iniciativa y la denominó “impuesto al viento”. Consultado sobre las razones de esa postura, Aguilera respondió: “Ezequiel Galli es un hombre millonario, que piensa como millonario, que habla como millonario y que presenta proyectos para los millonarios”.

La iniciativa deberá continuar su tratamiento en el Concejo Deliberante y pasar también por la Asamblea de Mayores Contribuyentes antes de entrar en vigencia. Mientras el oficialismo defiende el régimen como una actualización tributaria para una actividad económica que ya tiene presencia en Olavarría, la oposición busca instalar el concepto de “impuesto al viento” como eje de sus cuestionamientos.

El debate, así, no sólo pone en discusión cuánto deberán tributar los parques eólicos, sino también qué modelo de desarrollo y relación tributaria pretende establecer el Municipio con las nuevas inversiones energéticas.

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