Los despachos de cemento registraron una nueva caída durante junio de 2026, confirmando que la actividad de la construcción continúa sin encontrar un sendero sostenido de recuperación.
En comparación con mayo de este año, los despachos disminuyeron 0,8% en cantidad de toneladas. Durante junio se enviaron apenas 803 mil toneladas, mientras que en mayo habían superado las 809 mil toneladas.

La comparación interanual también arroja un resultado negativo. En junio de 2025 se habían despachado cerca de 815 mil toneladas, por lo que el retroceso de este año alcanza el 1,4%.
El desempeño acumulado también se mantiene por debajo del año pasado. En lo que va de 2026, las toneladas despachadas se ubican 3% por debajo del volumen registrado para la misma fecha de 2025.
Los datos reflejan una marcada falta de recuperación del sector. Con excepción de marzo, todos los meses de 2026 exhibieron un nivel de despachos inferior al del mismo mes de 2025.

La persistencia de estos indicadores en rojo tiene un fuerte impacto sobre la economía. La construcción es uno de los principales motores de la actividad económica, ya que genera una importante cantidad de empleo directo e indirecto, contribuye al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y dinamiza a decenas de industrias vinculadas, entre ellas las del cemento, el acero, el transporte, el comercio y numerosos proveedores de bienes y servicios.
En distritos cementeros como Olavarría, la caída de la actividad repercute además en las finanzas municipales y en una amplia cadena de actividades económicas, desde el despacho de combustibles hasta las empresas tercerizadas que trabajan para las plantas cementeras.