Durante su exposición, los fiscales reconstruyeron el funcionamiento de la cadena de mando y describieron presuntos incumplimientos relacionados con el mantenimiento, la supervisión y el alistamiento del submarino. También remarcaron que existían advertencias previas sobre diversos problemas técnicos que no fueron debidamente atendidos.
La fiscal de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), María Andrea Garmendia, sostuvo que en el caso de Villamide “debía ser predecible el resultado acaecido”, al considerar que incumplió los deberes de cuidado exigidos por su función.
Otro de los puntos destacados por la acusación fue la postergación de una inspección de seguridad que debía realizarse antes del hundimiento. Según se indicó durante el debate, se priorizaron las operaciones navales por encima de esa revisión técnica, que fue reprogramada para diciembre de 2017, un mes después de la desaparición del submarino.
Al concluir los alegatos, la fiscalía pidió condenas por el “accionar imprudente” de los imputados y sostuvo que no adoptaron las medidas necesarias para evitar exponer a la tripulación a un riesgo extraordinario.
El juicio es llevado adelante por los jueces Mario Reynaldi, Enrique Baronetto, Luis Alberto Giménez y Guillermo Adolfo Quadrini. Tras la presentación de la fiscalía, será el turno de las querellas y posteriormente de las defensas.
El ARA San Juan desapareció el 15 de noviembre de 2017 mientras realizaba una navegación entre Ushuaia y Mar del Plata. Un año después, sus restos fueron localizados a casi 900 metros de profundidad en el Atlántico Sur.