La crisis económica y financiera que atraviesa el sistema sanitario también afecta gravemente a las obras sociales, uno de los sectores más golpeados por las políticas de ajuste y desfinanciamiento impulsadas por el Gobierno nacional.
Esta situación se ve agravada por el crecimiento constante de los costos de las prestaciones y la fuerte caída en la recaudación, producto del bajo aporte de los monotributistas, la reducción de contribuciones y el vaciamiento del Fondo Solidario de Redistribución.
En este escenario, resulta evidente la necesidad de una urgente recomposición de los aportes que perciben las obras sociales y una revisión del esquema de su financiamiento para evitar poner en riesgo el actual acceso a la atención de salud de las familias beneficiarias.
En este contexto, se dejó entrever que desde la Obra Social de Empleados de Comercio y Servicios (OSECAC) en Olavarría se trabaja en conjunto con diferentes áreas del Centro Empleados de Comercio Olavarría y la Asociación Mutual Mercantil de Buenos Aires analizando medidas destinadas a garantizar el funcionamiento de la obra social y la continuidad de las prestaciones para sus afiliados.
En ese marco, en las últimas horas se llevó adelante un encuentro entre los distintos actores, delegados y áreas competentes, en la que se definieron lineamientos y evaluaron posibles acciones a implementar con el objetivo de asegurar las prestaciones para los beneficiarios y beneficiarias, donde se preserve además la calidad de la atención médica, se contemple los costos y el pago en tiempo y forma a los profesionales y prestadores.