La iniciativa se realizó en la Unidad 7 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y contó con el apoyo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
Con la coordinación de la Dirección Centro de Coordinación SPB-Patronato de Liberados, dependiente de la Subdirección General de Asistencia y Tratamiento, se concretó la entrega de 40 docenas de facturas, elaboradas íntegramente con la mano de obra de personas privadas de libertad.
La iniciativa se enmarca en las prácticas profesionalizantes del curso formal de “Maestro Pizzero Roticero”, perteneciente al Centro de Formación Laboral N° 401, y tuvo como destino la celebración del Día del Libro, actividad que reunirá a más de 160 alumnos de distintos establecimientos educativos de la ciudad de Azul, en la Plaza San Martín, como parte de los eventos previos al Festival Cervantino.
Cabe destacar que esta acción solidaria fue posible gracias a la articulación interinstitucional con la Dirección de Educación de la Municipalidad de Azul, que aportó los insumos necesarios, mientras que la Unidad 7 contribuyó con la mano de obra calificada, poniendo en valor el aprendizaje adquirido en contexto de encierro.
Este tipo de experiencias no solo fortalecen los procesos de capacitación laboral, sino que además promueven valores de compromiso, responsabilidad y solidaridad, consolidando herramientas concretas para la reinserción social. A través del trabajo, las personas privadas de libertad logran desarrollar autonomía, recuperar la confianza en sus capacidades y proyectar alternativas de inclusión al momento de recuperar la libertad.
Acompañaron la jornada el Director de Unidad, Prefecto Mayor (E.G) Sergio Miguel Braun; el Subdirector de Inclusión Social, Prefecto (E.G) Matías Silva; el Subdirector de Régimen, Prefecto Mayor (E.G) Eduardo Ramírez; el Jefe de Vigilancia y Tratamiento, Prefecto (E.G) Javier Navas; la Jefa de la Oficina de Inclusión Social, Subprefecto (E.P) Virginia Maciel; y el Director de Educación de la Municipalidad de Azul, Sr. Bernardo Valdez.
Desde el Servicio Penitenciario Bonaerense se continúa impulsando este tipo de acciones que trascienden los muros, donde el trabajo y la formación se transforman en herramientas reales de inclusión, generando un impacto positivo tanto en las personas privadas de libertad como en la comunidad.