La ceremonia fue una oportunidad para repasar la historia de la institución, reconocer el compromiso de quienes formaron parte de su trayectoria y destacar el trabajo que se desarrolla actualmente en materia de inclusión laboral, articulación institucional y vinculación con la sociedad.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el descubrimiento de dos placas conmemorativas. Una de ellas fue entregada por el Municipio de Azul y descubierta por el intendente Nelson Sombras, la senadora provincial Inés Laurini y el jefe de Gobierno Xavier Cisnero Cabrera. La segunda placa fue aportada por la propia institución penitenciaria, como testimonio de sus 95 años de historia.
Los orígenes de la Unidad 7 se remontan a 1931, cuando se concretó el traslado de las personas detenidas desde la antigua cárcel, ubicada detrás de las vías del ferrocarril, hacia un nuevo edificio construido para responder a la creciente demanda de alojamiento que había generado la creación de los Tribunales Departamentales.
Desde entonces, el establecimiento fue consolidando una identidad vinculada con su función penitenciaria y con el trabajo cotidiano de generaciones de agentes y trabajadores que contribuyeron a su sostenimiento y desarrollo.
A lo largo de casi un siglo, la institución atravesó distintas etapas y transformaciones, acompañando los cambios en las políticas penitenciarias y en las modalidades de intervención con las personas privadas de la libertad.
En la actualidad, la Unidad 7, con el impulso del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, continúa desarrollando su labor mediante el trabajo interdisciplinario de sus distintas áreas, con propuestas orientadas a la inclusión laboral y al acompañamiento de las personas privadas de la libertad.
En ese marco, se destacó la articulación con organismos públicos, instituciones educativas y organizaciones locales, que permite impulsar iniciativas solidarias y proyectos de colaboración con impacto en la comunidad azuleña.
Estas acciones buscan fortalecer los vínculos entre la institución penitenciaria y la sociedad, promoviendo que el trabajo realizado dentro del establecimiento también se traduzca en aportes concretos hacia el exterior.
El aniversario permitió, además, reconocer la tarea de los funcionarios y trabajadores que cumplen un papel fundamental en el funcionamiento diario de la dependencia.
La ceremonia contó con la participación del jefe del Complejo Penitenciario Zona Centro Norte, José Alonso; la secretaria del Complejo, Evangelina Zalazar; el director de la Unidad 7, Sergio Braun; y los subdirectores Matías Silva, Eduardo Ramírez, Nicolás Rosende y Marianela Mimbielle.
También asistieron el obispo de Azul y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Carcelaria, Hugo Manuel Salaberry; el fiscal general de Azul, Marcelo Sobrino; y funcionarios municipales de las áreas de Cultura y Educación, Obras Públicas y Desarrollo Social.
Entre los presentes se encontraron, además, los concejales Laura Barba Larga y Eduardo Blando, junto con representantes de distintas instituciones de la ciudad.
La celebración de los 95 años de la Unidad Penitenciaria Nº 7 constituyó una instancia de reconocimiento a su historia y a las generaciones que contribuyeron a construirla, al tiempo que reafirmó la importancia del trabajo institucional, la inclusión y la cooperación con la comunidad de Azul.