El titular de Economía aseguró que, aún con la entrada en vigencia de la norma que ahora quieren modificar, por estos días "hay una masa muy grande dólares en el colchón", más allá de que "hay un récord de depósitos" en la divisa estadounidense. No obstante, reparó en que la distancia es grande porque "hay más de cuatro veces en lo que es ahorro debajo del colchón".
En ese sentido, señaló que el objetivo de las modificaciones a la ley de Inocencia Fiscal "es que se puedan formalizar los ahorros". "Es una mala decisión tener los dólares en el colchón", sostuvo y argumentó que, a pesar de que la creencia indica lo contrario, "el dólar también pierde" si está paralizado.
El ministro agregó que el ingreso de esos fondos permitiría expandir el crédito, apuntalar la actividad económica y mejorar la recaudación sin aumentar impuestos. “Tampoco nos sirve como país porque necesitamos que la economía crezca y recaudar más”, afirmó. En ese sentido, cerró con un mensaje dirigido a quienes todavía no adhieren al régimen: “Si no depositan los dólares del colchón es porque están muy mal asesorados” sostuvo.
¿Qué cambia con la nueva Ley de Inocencia Fiscal?
Además de ratificar el régimen vigente, el proyecto que impulsa el Gobierno incorpora modificaciones destinadas a dar mayor seguridad jurídica a los contribuyentes y despejar las dudas que, según el propio Ministerio de Economía, surgieron tras la aprobación de la primera norma.
Entre los principales cambios figura la ampliación del universo de sujetos alcanzados, incluyendo también a los grandes contribuyentes. Asimismo, se redefine el concepto de “discrepancia significativa”, ajustando los parámetros bajo los cuales ARCA podrá quebrar la presunción de exactitud de las declaraciones presentadas por los contribuyentes.
Otro de los puntos centrales apunta a la carga de la prueba. El proyecto establece que, ante una observación del organismo recaudador, el contribuyente podrá presentar una declaración jurada rectificativa y cancelar la diferencia determinada dentro de un plazo de hasta 15 días hábiles desde la notificación, evitando así consecuencias más gravosas.
La iniciativa también contempla un mecanismo de reintegro acelerado, con el objetivo de agilizar las devoluciones y reducir los tiempos administrativos para quienes regularicen su situación fiscal.
Con estos cambios, el Gobierno busca reforzar la confianza en el régimen de inocencia fiscal y convencer a quienes aún mantienen sus ahorros fuera del sistema financiero de que los incorporen a la economía formal, una apuesta clave para captar parte de los USD 170.000 millones que, según estimaciones del Banco Central citadas por Luis Caputo, permanecen “debajo del colchón”