El fallecimiento del Indio Solari reavivó distintos episodios que marcaron la relación entre Olavarría y el líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Entre ellos aparece uno de los capítulos más controvertidos de la historia cultural local: la suspensión de los recitales que la banda tenía previstos para el 16 y 17 de agosto de 1997 en el Maxi Gimnasio del Club Estudiantes. Olavarría Hoy accedió al decreto original firmado por el entonces intendente Helios Eseverri y el secretario de Gobierno Héctor Vitale, un documento histórico hasta ahora inédito que permite conocer cuáles fueron los fundamentos oficiales utilizados para impedir la realización de los shows.
Entre sus argumentos, el texto oficial señalaba que "la adecuada tutela del interés público comprometido exige la adopción de una serie de medidas y recaudos en materia de seguridad, control, alojamiento, abastecimiento, entre otras, que exceden la infraestructura y capacidad instalada en nuestra ciudad", una situación que, según indicaba, quedaba respaldada por presentaciones realizadas por la Cámara Empresaria y entidades civiles locales.
Sin embargo, el aspecto más llamativo del decreto aparece en las referencias directas a informes elaborados por fuerzas de seguridad e inteligencia.
El documento afirmaba que "de los informes recabados de las autoridades policiales bonaerenses y federal, surgen antecedentes concretos acerca de la inconveniencia del desarrollo de este tipo de espectáculos en nuestra ciudad, que congrega a verdaderas multitudes provenientes de distintos puntos del país y particularmente de la ciudad de Buenos Aires y el gran Buenos Aires".
Además, agregaba un párrafo que con el paso del tiempo se convirtió en uno de los aspectos más polémicos de la decisión municipal: "De dichos informes policiales y otras averiguaciones formuladas al efecto también se desprende que ese movimiento multitudinario facilita la operación de pandillas vinculadas a la delincuencia que pondrían en riesgo la seguridad ciudadana, con antecedentes ciertos de violencia y desorden que han afectado a las ciudades y ciudadanos donde se han realizado".
Finalmente, el Artículo 1° del decreto resolvía: "Deniégase la autorización para la actuación del conjunto de rock 'Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota', prevista para los días 16 y 17 del corriente mes en el Maxi Gimnasio del Club Atlético Estudiantes".
Años después, la difusión de archivos de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) por parte de la Comisión Provincial por la Memoria permitió comprender mejor el origen de muchos de los argumentos utilizados en aquella prohibición.
Los documentos de inteligencia revelaron que la policía bonaerense había realizado seguimientos sobre la banda y su público, recopilando antecedentes, fotografías y análisis sobre el fenómeno ricotero.
Uno de esos informes describía a Los Redondos como un grupo que "desde siempre sus integrantes tuvieron una actitud combativa en cuanto a todo lo que podía llegar a identificarlos con 'el sistema'", destacando su rechazo a los medios masivos y a determinadas lógicas comerciales.
Incluso, el documento de inteligencia analizaba las letras compuestas por el Indio Solari y sostenía que "si bien no tienen una estructura tradicional, el mensaje está, pero se necesita conocer el código para descifrarlo. Para una persona que los escucha por primera vez, las letras... NO DICEN NADA... y diría que... CARECEN DE SENTIDO".
Los informes también intentaban establecer perfiles de los seguidores de la banda y vinculaban las concentraciones multitudinarias con potenciales situaciones de desorden, criterios que aparecen reflejados posteriormente en el decreto municipal que suspendió los recitales.
Para distintos investigadores, estos documentos evidencian la continuidad de prácticas de inteligencia interna sobre expresiones culturales y juveniles durante la década de 1990.
Pese a la prohibición, miles de seguidores viajaron igualmente a Olavarría. La noticia generó bronca y desazón entre los fanáticos, que realizaron protestas en distintos puntos de la ciudad.
En ese contexto, alojados en el Hotel Savoy, los integrantes de Los Redondos protagonizaron un hecho excepcional: ofrecieron la que sería la única conferencia de prensa de toda su historia.
Allí, el Indio Solari defendió a su público y cuestionó la imagen construida alrededor de los seguidores ricoteros. "No creo en la malevolencia de esos corazones", expresó el músico, quien también apuntó contra la estigmatización mediática de los fanáticos.
Tres décadas después, el decreto firmado por Eseverri constituye un documento histórico que permite reconstruir cómo una decisión política, sustentada en informes policiales e interpretaciones sobre el fenómeno ricotero, terminó frustrando una de las visitas más esperadas de la banda a Olavarría.