Los operativos por hurtos y fraudes se concretaron en comercios ubicados en Av. Colón al 1900 y Av. La Rioja al 1600; y en conexiones residenciales situadas en Álvaro Barros al 500, Rivadavia al 7000 y Saavedra al 1700. En todos los casos se cortó el suministro eléctrico y se retiraron las instalaciones peligrosas.
Las actuaciones fueron coordinadas por el área técnica del Servicio Eléctrico y contaron con la presencia de un escribano público que, según las acciones previstas por la normativa vigente, constató las irregularidades detectadas y labró las actas correspondientes.
Las conexiones clandestinas constituyen una práctica ilegal que afecta la calidad y confiabilidad del servicio. No sólo perjudica al sistema eléctrico y a los usuarios que cumplen con sus obligaciones, sino que además representan un riesgo para la seguridad.
Desde el punto de vista técnico, el hurto de energía puede generar sobrecargas, variaciones de tensión, daños en instalaciones y riesgos eléctricos tanto para quienes las realizan, como para vecinos y terceros en la vía pública.
Las personas físicas o jurídicas involucradas en los fraudes eléctricos incurren en un delito penal y por ello se enfrentan a denuncias, multas y sanciones. En tal sentido, Coopelectric realizará el cálculo retroactivo de la energía y/o potencia a recuperar e iniciará las acciones legales correspondientes.
En pos de reafirmar el compromiso con la seguridad eléctrica, el uso responsable de la energía y la defensa de los usuarios que sostienen regularmente el sistema, Coopelectric continúa trabajando para intensificar los controles y procedimientos de detección de fraude y hurtos en distintos sectores de la ciudad y las localidades del Partido.