El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema de retiro voluntario para trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en línea con el proceso de ajuste sobre organismos del Estado que impulsa la administración de Javier Milei. El objetivo es reducir un 20% la planta de unos 5.900 trabajadores.
A través de la resolución 144/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, Nicolás Bronzovich oficializó el “Sistema de Retiro Voluntario para el ejercicio 2026”, con el que pretende recortar un quinto de la planta actual. Incluso, para hacer de la propuesta una más tentadora, desde el propio Instituto se difundió un “simulador de cálculo” para que el personal estime cuánto dinero recibiría.
Según la normativa, el plan estará disponible hasta el 31 de este mes, aunque podrá extenderse por única vez durante otros 15 días si así lo dispone el organismo. El régimen está dirigido exclusivamente a trabajadores de planta permanente comprendidos en la Ley Nº 25.164 y en el Convenio Colectivo de Trabajo General para la Administración Pública Nacional.
La resolución establece que la compensación económica será calculada sobre los haberes liquidados a enero de 2026 y la antigüedad reconocida hasta el 31 de marzo de este año. Además, se tomó en cuenta un incremento salarial acumulado del 10,30% para determinar el monto de las gratificaciones.
El esquema prevé el pago de una gratificación extraordinaria equivalente a 1,5 salarios brutos por cada año de servicio o fracción superior a tres meses. El cálculo contempla únicamente el tiempo trabajado como personal permanente dentro de la Administración Pública Nacional. A su vez, el beneficio tendrá topes según la edad del trabajador. Hasta los 60 años no habrá límite, mientras que entre los 61 y 63 años se aplicará un máximo de 24 salarios brutos. Para quienes tengan 64 años o más, el tope será de 12 haberes.
El conflicto en el INTA
Como viene contando Agencia DIB, desde fines del año pasado el Gobierno viene intentando de achicar el organismo en unos 1000 trabajadores, pero sin éxito. En 2024 hubo un primer retiro que logró solo 300 adhesiones en una planta de algo más de 6.000 empleados.
Luego la administración libertaria intentó avanzar con una serie de cesantías, pero la Justicia las frenó. De hecho, en agosto de 2025 el Gobierno aceptó la decisión del juzgado federal de San Martín y frenó unos 300 despidos. Mientras que en abril de este año el Consejo Directivo del INTA avaló la eliminación de 14 dependencias en Buenos Aires y Córdoba, en línea con la reestructuración impulsada por el Gobierno.