Una noticia de fuerte impacto para Olavarría y toda la región: la histórica cementera Loma Negra vuelve a manos argentinas tras más de dos décadas. El grupo inversor encabezado por Marcelo Mindlin se convirtió en accionista mayoritario del holding InterCement, lo que implica el control directo de la compañía líder del sector en el país.
La operación se concretó luego de varios meses de negociaciones y en el marco de un proceso de reestructuración de deuda del holding brasileño, que alcanzaba cerca de 1.500 millones de dólares.
El cambio accionario tiene especial relevancia para Olavarría, donde se encuentra la planta L’Amalí, uno de los principales centros productivos de la empresa y pieza clave en la economía local.
Fundada en 1926 por Alfredo Fortabat y luego consolidada por Amalia Lacroze de Fortabat, Loma Negra había sido vendida en 2005 al grupo brasileño Camargo Correa. Ahora, tras 21 años, vuelve a tener control argentino.
Desde el entorno empresarial destacaron que la compañía llega a este proceso con una situación sólida a nivel local, sin haber sido afectada por las dificultades financieras del holding al que pertenecía.
El desembarco se realizó a través del vehículo inversor Latcem, integrado también por Redwood Capital Management y los fondos chilenos Moneda–Patria Investments.
El acuerdo incluyó una reestructuración de deuda con condiciones más sostenibles y sin vencimientos en los próximos cinco años, además de un aporte de capital de 110 millones de dólares para fortalecer la operación.
Mindlin fue designado presidente de InterCement y aseguró que el objetivo será “fortalecer la operación, sostener el empleo y consolidar una compañía líder en la región”.
Loma Negra es la principal productora de cemento del país, con una participación cercana al 45% del mercado. Cuenta con nueve plantas industriales, una capacidad instalada superior a los 10 millones de toneladas y cerca de 3.000 trabajadores entre sus distintas unidades.
Entre sus activos estratégicos se encuentra Ferrosur Roca, clave para la logística de transporte, además de su sistema de distribución y su centro de investigación y desarrollo.
En Olavarría, la ampliación de la planta L’Amalí en 2021 —con una inversión de más de 300 millones de dólares— consolidó el perfil productivo de la compañía en la región.
El cambio de manos abre una nueva etapa para una de las firmas más representativas de la industria nacional y con fuerte arraigo en Olavarría.
Con la llegada de capital argentino, el foco estará puesto en sostener la producción, garantizar el empleo y potenciar el crecimiento en un sector clave para la construcción y el desarrollo económico.