En medio de la audiencia pública en la Cámara de Diputados por las modificaciones a la ley de glaciares que impulsa Javier Milei, la ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, protagonizó una intervención cargada de críticas al oficialismo, denuncias por restricciones a la participación y un gesto político que buscó visibilizar a los excluidos del debate.
Antes de comenzar su exposición, la funcionaria dejó sobre la mesa un cúmulo de hojas con nombres de inscriptos que no fueron habilitados a participa r. “En cada hoja hay 60 nombres, hay más de cien mil nombres”, remarcó, en alusión a las más de 102.000 personas que se anotaron para exponer, de las cuales solo unas 400 podrán hacerlo entre miércoles y jueves.
Vilar apuntó directamente contra las autoridades de la comisión por limitar las exposiciones y propuso que quienes quedaron afuera pudieran enviar argumentos por escrito o en video, aunque puso en duda que ese material sea efectivamente considerado.
“Si cada uno enviara una hoja, van a tener 60 pilones como este. Evidentemente no lo van a leer ”, sostuvo, y calificó la situación como una “flagrante omisión del reglamento” y una “falta complejísima de acceso al derecho” a participar de la audiencia pública.
También criticó el operativo de seguridad desplegado en las afueras del Congreso, donde se registraron protestas y reclamos de manifestantes. “Tengan un cachito de vergüenza ”, lanzó, al señalar que muchas de las personas anotadas no pudieron ingresar.
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando Vilar comenzó a mencionar la situación judicial de la expresidenta Cristina Kirchner. En ese instante, su micrófono fue interrumpido, lo que generó cuestionamientos y sumó polémica a una jornada ya atravesada por fuertes cruces.
“Es una pesadilla esta avanzada judicial”, alcanzó a decir antes del corte, en un tramo donde vinculaba el debate ambiental con el contexto político nacional.
La audiencia pública continúa en un clima de alta conflictividad, con críticas por la limitación de expositores y un fuerte operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso. (DIB)