En medio de la tensión que se vive dentro del peronismo que repercutió en las últimas horas en el Senado, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, planteó la necesidad de construir una alternativa amplia de cara a las elecciones presidenciales de 2027 sumando sectores, al tiempo que calificó como “caprichoso, dogmático y destructivo” al rumbo económico nacional.
“Tenemos una urgencia, que es entusiasmar, sumar, que hay que sumar a sectores, que hay que sumar a dirigentes”, aseguró Kicillof al subrayar que, para superar la situación actual, será necesario articular consensos más allá de los límites partidarios tradicionales.
Las declaraciones se dan en un contexto de tensa calma del sector que responde al mandatario con el kirchnerismo duro, a quien apuntan varios gobernadores peronistas por la crisis del espacio. En ese sentido, para Kicillof, la fragmentación de la oposición favorece al oficialismo y debilita cualquier intento de construir una opción competitiva.
Consultado sobre el futuro del partido, el mandatario sostuvo que la discusión excede la reconstrucción partidaria. "Lo que está en juego no es salvar y reconstruir el peronismo, es la Nación", remarcó en el canal de streaming Cenital. Y planteó la necesidad de dar un "salto de madurez" que permita articular consensos más amplios.
"Tenemos que sumar a sectores y dirigentes. No estoy haciendo un llamamiento a que salten la valla; lo que digo es que veamos la gravedad que tiene la situación y busquemos la forma", lanzó.
Y puso de ejemplo la reacción que tuvieron los gobernadores peronistas, que decidieron apoyar la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, y la situación financiera que atraviesan cada una de las jurisdicciones del país. “Está asfixiando a las provincias, está asfixiando a la producción, y después eso lo usa como mecanismo de extorsión”, denunció.
Críticas internas y al modelo de Javier Milei
El gobernador hizo un repaso sobre las últimas elecciones y dejó un mensaje a la conducción partidaria, hoy en manos de Cristina Fernández de Kirchner. “Perdimos en un montón de provincias. Hay provincias que en octubre no sacamos un diputado por primera vez en mucho tiempo”, señaló en diálogo con el periodista Ernesto Tenenmbaum.
Asimismo, recordó precedentes históricos en los que el peronismo se dividió y votó leyes impulsadas por gobiernos de distinto signo, pero que lograron reconstruirse. Ahora, planteó que “hay que mostrar algo robusto, con liderazgo, con unidad de concepción y unidad de acción”, y aseguró que “hay que reconocer que no salió bien y proponer”.
Por otro lado, el gobernador aseguró que el presidente Javier Milei “quiere convertir a la Argentina en Perú, donde no hay clase media”, y lo calificó como “caprichoso, dogmático y destructivo” por el rumbo económico adoptado por la Casa Rosada.
El mandatario sostuvo que “eso es lo que estamos viendo al mando de la economía argentina”, en referencia al perfil del jefe de Estado, y planteó que el modelo impulsado por el oficialismo implica un retroceso hacia un esquema primario. “Critican que el peronismo está viejo, pero lo que proponen es volver al modelo agroexportador”, afirmó.
Kicillof remarcó que el contexto internacional actual es “proteccionista e industrialista”, mientras que, según su visión, la Argentina avanza en sentido inverso. “El problema es que Milei es un corso a contramano”, graficó, y lanzó una ironía: “Flaco, si nos querés llevar a la Conquista del Desierto…”, al cuestionar lo que considera una mirada anacrónica del desarrollo productivo.