El ex detenido y víctima de delitos de lesa humanidad y referente de los DD.HH en Olavarría, Carmelo Vinci, logró que un joven militante de La Libertad Avanza que lo había acusado gravemente en redes sociales tuviera que dar marcha atrás, reconocer que no tenía pruebas y pedir disculpas públicas.
Vinci, una figura muy reconocida en Olavarría por su historia vinculada a la última dictadura, envió una carta documento a Luca Alfonso Spitale luego de que este lo acusara en Instagram, el pasado 24 de marzo, de “asesinar personas”.

La contundente respuesta legal del ex detenido dejó sin sustento la acusación, y derivó rápidamente en un descargo del propio Spitale, quien terminó admitiendo que no contaba con ningún elemento para sostener lo que había dicho.
“Corresponde señalar que no cuento con elementos para sostener una afirmación de ese tenor”, reconoció el joven, evidenciando la fragilidad de una acusación de extrema gravedad realizada sin respaldo alguno.
Tras la intimación, Spitale no solo eliminó la publicación original sino que también intentó encuadrar sus dichos en “un debate sobre la historia reciente”, aunque finalmente tuvo que admitir que su intervención fue inapropiada.
“Al advertir que mis palabras podían prestarse a interpretaciones erróneas, procedí a eliminar el comentario ese mismo día”, explicó, en un intento por justificar lo ocurrido.
Sin embargo, el episodio deja en evidencia cómo una acusación irresponsable, lanzada sin pruebas contra una víctima del terrorismo de Estado, puede desmoronarse rápidamente ante un reclamo formal.

El caso vuelve a poner en discusión el uso de las redes sociales para realizar acusaciones graves sin ningún sustento, especialmente cuando involucran a personas que fueron víctimas de la represión ilegal.
En este contexto, la reacción de Vinci no solo permitió esclarecer la situación, sino también forzar una retractación que dejó en claro la inconsistencia de los dichos iniciales.