Los datos abiertos son aquellos que pueden ser utilizados, reutilizados y redistribuidos libremente por cualquier persona, con la única condición de citar la fuente. No se trata simplemente de publicar información, sino de garantizar que esté disponible en formatos interoperables y accesibles, permitiendo su análisis y aprovechamiento.
En Argentina, la política de datos abiertos se encuentra teniendo avances significativos en la últimos años, en línea con estándares internacionales de gobierno abierto. Esto favorece el control ciudadano, optimizar servicios públicos y habilitar el desarrollo de soluciones tecnológicas basadas en evidencia.
Desde el CPCIBA, destacaron que los datos abiertos no son solo información disponible, sino un activo estratégico para la transformación digital. “Cuando los datos se comparten, se generan nuevas soluciones, se optimizan servicios y se fortalece la toma de decisiones basada en evidencia”, destacaron desde la institución.
A su vez, desde el Consejo se destaca la importancia del uso responsable y profesional de la información, entendiendo que la apertura de datos debe ir acompañada de criterios técnicos, éticos y de seguridad.
En ese marco, desde la entidad que preside Pablo Barbosa consideran que "abrir datos es, en definitiva, abrir oportunidades para el desarrollo tecnológico y el crecimiento profesional del sector informático".