miércoles 07 de enero de 2026 - Edición Nº1197

Regionales | 6 ene 2026

Datos

El bonaerense se "une", aunque le escapa al compromiso del casamiento

Durante el año pasado un total de 45.707 parejas dieron el “sí”, un 10% menos en 2024. Las diferencias entre matrimonio y unión convivencial.


En la provincia de Buenos Aires, cada vez más parejas eligen convivir sin casarse. Así lo refleja el número de matrimonios que en 2025 marcó un descenso del 10% con respecto a 2024, una tendencia que viene repitiéndose desde hace muchos años no solo en nuestro país.

De acuerdo a lo que constató Agencia DIB a través de los datos abiertos del Registro de las Personas bonaerense, durante el año pasado un total de 45.707 parejas dieron el tradicional “sí, acepto”. Es decir, un 10,2% menos que las 50.874 de 2024.

Sin embargo, un año antes, la cifra había sido más alta: 54.311. Mientras que si se compara 2025 con 2022, la caída es notoria: 22% menos de casamientos tradicionales (fueron 58.693 en toto el territorio bonaerense). De hecho, la cifra de 2025 fue casi igual a la de 2021, año de la pandemia y con cierre de los registros por varias semanas, cuando se casaron 44.459 parejas.

Pero ese descenso en los casamientos a nivel provincia de Buenos Aires se repite en todo el país, ya que en la actualidad se celebran menos de la mitad que en 1980. No obstante, sí hay un crecimiento y tiene que ver con las uniones convivencialesSe pasó de 34.969 en 2020 a 40.869 el año pasado. Es decir, un salto del 16,8%.

Radiografía del casamiento

Según el análisis que hizo Agencia DIB, del total de matrimonios de los últimos seis años, el 85% se dio entre personas que eran solteras, un 12,2% eran divorciado y sólo un 2,8% viudos.

Mientras que el 98% de los casamientos fueron entre un hombre y una mujer (1,2% entre dos mujeres y 0,8% entre dos hombres), otro dato llamativo tiene que ver con la edad nupcial. La mayoría de los que dan el “sí” lo hicieron entre los 30 y 39 años. El 34% del total. En tanto, le sigue el grupo etario 20-29 años con el 26,7% y el de 40-49 años con 19,6%. Lo curioso: casi uno de cada diez casamientos es entre personas de más de 60 años.

La Matanza, La Plata, Mar del Plata, Lomas de Zamora y Quilmes fueron los distritos que durante el año pasado tuvo más casamientos, mientras que en el interior se destacaron Azul con 163; Bahía Blanca con 938; Bolívar 76; Chivilcoy 130; Junín 291; Necochea 279; San Nicolás 491 y Tres Arroyos 169.

En todos estos municipios hubo menos casamientos que un año antes. Sin embargo, en 29 de los 135 partidos bonaerenses hubo “más valientes” que un año anterior. Esto pasó en 25 de Mayo, Alsina, Arrecifes, Ayacucho, Berisso, Capitán Sarmiento, Carlos Casares, Castelli, Coronel Suárez, Daireaux, General Alvarado, General Las Heras, Viamonte, Villegas, Magdalena, Pellegrini, Presidente Perón, Punta Indio, Rauch, Rivadavia, Rojas, Saladillo, Salto, San Andrés de Giles, San Vicente, Tandil, Tordillo, Tornquist y Villa Gesell.

Diferencia entre matrimonio y unión convivencial

Detrás de esta tendencia de caída constante de matrimonios hay, en muchos casos, cambios culturales o dificultades económicas. No obstante, la gente debe entender que la forma elegida para vivir el vínculo determina qué nivel de protección legal tiene cada pareja. No es lo mismo

El matrimonio genera efectos legales automáticos -gananciales, protección de la vivienda, responsabilidad frente a deudas y derechos sucesorios-, mientras que la unión convivencial solo produce efectos si está registrada y si la pareja firmó pactos. Quien convive sin registrarse queda fuera de esas protecciones

Mientras que en el matrimonio rige la comunidad de ganancias, por lo que al finalizar la unión, los bienes adquiridos se suman y se reparten en mitades, en la unión convivencial, la regla es la separación de bienes ("lo tuyo es tuyo"), salvo que exista un pacto de convivencia registrado.

Otro punto clave tiene que ver la protección de la vivienda familiar, que en el matrimonio es automática. Mientras que en el otro sistema, esta protección solo existe si la unión está debidamente registrada. La diferencia clave está en que las uniones convivenciales no registradas (uniones de hecho) no cuentan con esta protección.

Mientras que el cónyuge (esposo o esposa) es heredero legal y el conviviente no lo es, en lo que respecta al vínculo legal entre padres e hijos, tanto el matrimonio como la unión convivencial (registrada o de hecho) se encuentran en la misma posición legal. (DIB)

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